La manifestación celebrada este jueves en Toledo en defensa del campo ha sido un éxito, tanto por la elevada participación como por la contundencia de las reivindicaciones planteadas. Más de 3.000 agricultores y ganaderos participantes y 110 tractores. ASAJA Ciudad Real ha estado presente de forma activa en esta movilización, desplazando cinco autobuses, además de numerosos vehículos particulares de agricultores y ganaderos de la provincia que no han querido faltar a esta cita clave para el futuro del sector.
Los profesionales del campo de Ciudad Real se han sumado a esta protesta regional para decir «no» a los acuerdos comerciales sin reciprocidad, reclamar medidas justas y eficaces que garanticen la viabilidad de las explotaciones agrarias y ganaderas, gravemente afectadas por los recortes en la PAC, el incremento desmesurado de los costes de producción, la excesiva burocracia y la falta de apoyo real por parte de las administraciones, especialmente hacia la ganadería.
Desde ASAJA Ciudad Real se valora muy positivamente la implicación y el compromiso del sector, que ha vuelto a demostrar unidad y determinación para defender su trabajo, su modo de vida y el futuro del medio rural. “El campo ha dicho basta. No pedimos privilegios, exigimos justicia, respeto y políticas que permitan seguir produciendo alimentos de calidad y manteniendo vivo el territorio”, han señalado desde la organización.
ASAJA Ciudad Real reitera que estas movilizaciones son necesarias mientras no se adopten soluciones reales y eficaces que respondan a las necesidades del sector primario. La organización continuará trabajando y alzando la voz allí donde sea necesario para que agricultores y ganaderos sean escuchados y se les garantice un futuro digno.
Un mensaje claro y unitario desde todo el territorio
El #SuperJueves ha confirmado la fuerza, la unidad y la determinación del campo español. Más de 30.000 personas y más de 15.000 tractores, en más de 30 provincias, han participado este jueves en las movilizaciones convocadas por toda España para defender el futuro del sector agrario y ganadero y de la alimentación europea.
La jornada central del proceso de movilización iniciado entre el 26 y el 30 de enero ha servido para lanzar un mensaje coordinado frente a decisiones políticas y comerciales que están poniendo en riesgo la viabilidad de miles de explotaciones familiares.
Las organizaciones agrarias denuncian:
- El acuerdo UE-Mercosur, en su formulación actual, por su falta de reciprocidad y por generar una competencia desleal que amenaza sectores clave como la carne de vacuno, los cítricos, el arroz, la ganadería extensiva, el azúcar, la remolacha o la apicultura.
- La incertidumbre y los recortes encubiertos en el presupuesto agrario europeo.
- El aumento inasumible de los costes de producción, especialmente en energía y fertilizantes.
- Una burocracia creciente que asfixia al sector y reduce su competitividad.
Según datos de la Comisión Europea, solo se inspecciona físicamente el 0,0082 % de los productos agroalimentarios que entran en la Unión Europea, un nivel claramente insuficiente para garantizar el cumplimiento de las normas sanitarias y de seguridad alimentaria.
Una movilización también por los consumidores
Los convocantes insisten en que estas protestas no defienden solo a los productores, sino también a los consumidores. Permitir la entrada de alimentos producidos con normas menos exigentes pone en riesgo la calidad, la trazabilidad y la seguridad alimentaria.
“El futuro del campo es también el futuro de la alimentación de los ciudadanos”, han reiterado las organizaciones convocantes, que agradecen el apoyo, el respeto y la comprensión mostrados por la sociedad durante esta jornada histórica.
El #SuperJueves ha demostrado que cuando el campo ruge, no se puede mirar hacia otro lado.




















