La organización provincial agraria alerta del grave perjuicio económico y social que sufre el campo por la reiteración de estos delitos y la falta de medidas eficaces para frenarlos.
La Asociación Agraria-Jóvenes Agricultores (ASAJA) de Ciudad Real denuncia con firmeza la reiteración de robos organizados de aceituna en la provincia y la preocupante sensación de impunidad que se está generando entre los delincuentes, a pesar de tratarse de hechos graves, continuados y perfectamente estructurados.
La gravedad radica, no solo en la existencia de actividad organizada de los grupos organizados, sino también de la existencia de un canal de comercialización ilícita; máxime cuando éstos ya son investigados con anterioridad por hechos similares.
ASAJA Ciudad Real denuncia que este tipo de actuaciones no son hechos aislados, sino una problemática estructural que se repite campaña tras campaña. “No podemos normalizar que personas con numerosos antecedentes por delitos agrarios sigan actuando con total libertad. Algo está fallando cuando quienes reinciden en estos robos vuelven al campo a delinquir a los pocos días”, señalan desde ASAJA.
Asimismo, se advierte del grave daño que estas prácticas ocasionan no solo a los agricultores directamente afectados, sino a todo el sector, distorsionando el mercado, generando competencia desleal y poniendo en riesgo la viabilidad de muchas explotaciones.
ASAJA Ciudad Real exige mayor contundencia judicial frente a los delitos de hurto en el campo, especialmente cuando existe reincidencia o pertenencia a grupos organizados. También pide control exhaustivo de los puntos de compra de aceituna, garantizando la trazabilidad del producto y sancionando con firmeza a quienes colaboren en la comercialización de mercancía robada. La organización provincial agraria solicita un refuerzo de los dispositivos de vigilancia en el medio rural durante las campañas agrícolas, y modificaciones normativas que eviten que estos delitos queden impunes o con penas insuficientes.
“Los agricultores no pueden seguir siendo las víctimas silenciosas de un sistema que no les protege. Detrás de cada kilo de aceituna robada hay meses de trabajo, inversión y esfuerzo que no pueden quedar en nada por la falta de contundencia”, concluyen desde la organización.
ASAJA Ciudad Real reitera su compromiso en la defensa del campo y advierte que seguirá denunciando públicamente cualquier situación que atente contra la dignidad y la viabilidad del sector agrario.




