En Torrenueva, en pleno Campo de Montiel (Ciudad Real), la explotación de Ángel Carmelo es una de esas fincas a las que se va a aprender con las manos en el campo y la cabeza en el mercado. Son unas 150 hectáreas donde conviven varios cultivos —con el olivar tradicional como eje principal— y una idea clara: trabajar en agricultura ecológica y biodinámica, con certificación Demeter, y cerrar el círculo de producir, elaborar y comercializar.

Por qué es una explotación modelo
Lo que la hace especialmente interesante para una estancia formativa es que aquí no se enseña solo a cultivar, sino a gestionar una explotación con diferenciación y valor añadido:
Agricultura ecológica y biodinámica certificada: la finca está certificada en agricultura ecológica (CAAE) y en biodinámica (Demeter), con experiencia directa en la implantación de este modelo y en la preparación y superación de auditorías tanto en campo como en comercio.
Diversificación real en secano: además del olivar, hay viñedo, pistacho, cereal y reforestación, e incluso una pequeña parte de olivar intensivo en experimentación. Esa mezcla permite ver cómo se toman decisiones de cultivo pensando en rentabilidad y resiliencia.
AOVE de cosecha temprana y calidad diferenciada: producen AOVEs de gran calidad, con certificaciones que refuerzan su posicionamiento y estrategia comercial.
Conexión con investigación y sector: la explotación participa en un proyecto de I+D sobre AOVE y salud con el CSIC, centrado en personas con diabetes.
Experiencia cooperativa y asociativa: el responsable ha pasado por distintos cargos en cooperativas (incluida presidencia) y aporta una visión práctica sobre la gestión colectiva y la comercialización.
Así es la estancia formativa
Esta explotación participa como modelo en el Programa CULTIVA, una iniciativa desarrollada y financiada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA). Las estancias son gratuitas y el programa cubre alojamiento, manutención y transporte, además de contemplar una compensación por sustitución para la atención de la explotación del participante mientras dura la formación.
La estancia del Programa CULTIVA dura 5 días (35 horas) y ofrece 4 plazas. El foco está en lo que más cuesta dominar cuando uno empieza: costes, retorno de inversión y decisiones de mercado. Se trabaja la diversificación, la comercialización en canales cortos, el agroturismo, y también la parte menos visible pero clave: cómo se preparan auditorías y cómo se comunica el producto (incluidas redes sociales).
En campo, se abordan prácticas concretas como cubiertas vegetales, el debate entre laboreo y no laboreo en olivar y viñedo, y técnicas de compostaje y vermicompostaje a pequeña escala. También se tratan cuestiones actuales como absorción de carbono y posibles mercados del carbono, además de la integración agricultura-ganadería.
Visitas técnicas para completar la visión
La estancia incluye dos paradas que aterrizan muy bien el aprendizaje:
Visita a la Vinícola de Valdepeñas Soc. Coop. de CLM, para ver elaboración y comercialización de vinos con calidad diferenciada.
Visita a una ganadería de oveja manchega, para poner en valor la colaboración entre agricultura y ganadería y la importancia de las razas autóctonas en el mercado.
Estancia Formativa (256.1)
16 al 20 de marzo
Participantes
DANIEL GARCIA MAGAN (La Milana) Soria











