Las dos organizaciones representativas de la región convocan una manifestación bajo el lema “Mentiras no, soluciones sí” con el apoyo de Cooperativas Agro-alimentarias de CLM y otras entidades.
El presidente de ASAJA Castilla-La Mancha, José María Fresneda, y el secretario general de UPA Castilla-La Mancha, Julián Morcillo, han anunciado hoy en rueda de prensa la convocatoria de una manifestación en Toledo como respuesta a la situación límite, al malestar y a la continua incertidumbre que atraviesan agricultores y ganaderos. Las organizaciones agrarias representativas de la región han coincidido en señalar que el sector agrario se enfrenta a una acumulación de problemas estructurales que amenazan la rentabilidad de las explotaciones, el relevo generacional y el futuro del medio rural.
En este sentido, el presidente de ASAJA CLM ha manifestado que “el campo de Castilla-La Mancha está condenado porque los que hacen los papeles son fundamentalistas radicales, enemigos del sistema productivo que quieren acabar con la capacidad de producir. Está en riesgo la soberanía alimentaria”.
Fresneda y Morcillo han explicado que la movilización responde al rechazo frontal a los recortes previstos en la Política Agraria Común (PAC) a partir de 2027 y a su posible integración en un fondo único europeo. Las organizaciones agrarias han advertido de que una reducción presupuestaria de entre el 20 y el 30 % supondría un golpe irreversible para miles de explotaciones agrarias y ganaderas, especialmente en sectores estratégicos para Castilla-La Mancha. ASAJA y UPA defienden una PAC fuerte, suficiente y verdaderamente común, que priorice al agricultor y ganadero profesional, garantice precios justos y asegure la soberanía y seguridad alimentaria de Europa.
En esta línea, el secretario general de UPA ha explicado que “para que las explotaciones sean viables se necesita presupuesto suficiente y reciprocidad. No entendemos la respuesta de la Comisión Europea después del proceso de movilizaciones que tuvimos. Creíamos que habían recogido las demandas del sector y, sin embargo, han armado la peor propuesta de la historia de la PAC. No podemos aceptar una PAC diluida con un presupuesto de un fondo único y plantear un cheque a cada país que va a generar conflicto entre cultivos y entre países”.
Otro de los temas centrales de las reivindicaciones es la política comercial de la Unión Europea. Las organizaciones han mostrado su rechazo a acuerdos como el tratado UE–Mercosur siempre y cuando no garanticen la reciprocidad en las condiciones de producción. Denuncian que la entrada de productos procedentes de terceros países, elaborados bajo normas sanitarias, medioambientales y laborales más laxas, genera una competencia desleal y pone en riesgo sectores especialmente sensibles. En este sentido, reclaman controles efectivos en frontera, la aplicación ágil de cláusulas de salvaguardia y una protección real de los productos nacionales y comunitarios.
La excesiva burocracia que soporta el sector agrario ha sido otro de los aspectos denunciados. ASAJA y UPA han alertado de que el volumen creciente de trámites, controles y exigencias normativas está asfixiando a agricultores y ganaderos, reduciendo su competitividad y desincentivando la incorporación de jóvenes. Ambas organizaciones reclaman una simplificación normativa real, mayor seguridad jurídica y un marco regulatorio claro, estable y proporcionado que permita a las explotaciones centrarse en producir.
En materia de costes de producción, los representantes del sector han denunciado el desmesurado y continuado incremento de los precios de la energía, los fertilizantes, el gasóleo, la maquinaria o la mano de obra que, unido a la imposibilidad de repercutir estos costes en los precios percibidos, está llevando al límite a muchas explotaciones. Por ello, exigen a las Administraciones medidas efectivas para garantizar que los precios cubran los costes reales.
La ganadería ocupa un lugar destacado entre las reivindicaciones, especialmente ante la grave crisis de sanidad animal provocada por la expansión de la lengua azul y otras enfermedades. ASAJA y UPA reclaman medidas urgentes y compensaciones económicas reales para los ganaderos de Castilla-La Mancha, así como un plan estratégico regional que incluya ayudas estructurales, un programa de vacunación gratuito y una respuesta rápida y eficaz ante futuras crisis sanitarias.
Asimismo, el sector exige que la gestión del agua sea considerada una prioridad estratégica. Reclaman la resolución inmediata de expedientes pendientes, un criterio científico único que refleje la disponibilidad real del recurso hídrico y una política hidráulica ambiciosa basada en inversiones en infraestructuras y modernización, garantizando un acceso justo al riego, especialmente para los jóvenes agricultores.

Finalmente, las organizaciones han reclamado planes efectivos de control de la sobrepoblación de conejos, con medios suficientes y actuaciones permanentes, así como una gestión clara y compatible de las zonas ZEPA que garantice la seguridad jurídica y la viabilidad de las explotaciones agrarias.
Finamente, ASAJA y UPA Castilla-La Mancha han concluido señalando que esta manifestación pretende ser un llamamiento claro y firme a las administraciones, para que adopten medidas inmediatas y eficaces, y a todos los consumidores, para que apuesten por alimentos saludables y apoyen a quien los producen.
FUENTE: ASAJA CLM




